Biografía de C. Wright Mills

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C. Wright Mills Sociólogo norteamericano y polemista político C. Wright Mills (1916-1962) sostuvo que la élite académica tiene el deber moral de liderar el camino hacia una sociedad mejor adoctrinar activamente a las masas con los valores.

El 28 de agosto de 1916, C. Wright Mills nació en Waco, Texas Recibió su licenciatura y maestría en la Universidad de Texas y su doctorado de la Universidad de Wisconsin en 1941. Posteriormente, fue profesor de sociología en la Universidad de Maryland y la Universidad de Columbia y durante su carrera académica recibió una beca Guggenheim y una beca Fulbright. A su muerte, Mills fue profesor de sociología en Columbia.

Mills ha sido descrita como una “eminencia volcánica” en el mundo académico y como “una de las figuras más controvertidas de la ciencia social norteamericana.” Se consideraba a sí mismo, y fue así considerado por sus colegas como un rebelde contra el “establishment académico.” Mills fue probablemente influyó mucho en su actitud de rebeldía por el tratamiento de su mentor doctoral, Edward Allsworth Ross, había recibido en Stanford. Ross fue despedido de Stanford en 1900, en gran parte, se cree, ya que instó a las leyes de inmigración en contra de traer culíes chinos a América para trabajar en la construcción de ferrocarriles. (Stanford fue financiada principalmente por fondos de un ferrocarril que utiliza este tipo de trabajo.) El despido de Ross estimuló el movimiento de la libertad académica en los Estados Unidos bajo la dirección de ERA Seligman de la Universidad de Columbia. Ross continuación, pasó a Wisconsin, donde, junto con John R. Gillin, construyó uno de los departamentos más amplios de sociología en la nación y que Mills fue uno de sus primeros estudiantes de doctorado.

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Mills surgió como un ácido crítico del llamado complejo militar-industrial y fue uno de los primeros líderes del nuevo movimiento político de izquierda de los años 1960. En contra de la inmensa mayoría de los estudios académicos, Mills insistió – y esta es la tesis central de la práctica totalidad de sus obras – que hay una concentración de poder político en las manos de un pequeño grupo de líderes militares y empresariales que calificó la “élite del poder.” En esencia, lo que se propone como una cura para esta situación inmoral es que este poder se transfiere a una élite académica, un grupo de científicos sociales que piensan que Mills hace.

En cuanto a cómo el poder se va a transferir, Mills no es muy clara, ya que murió antes de que él fue capaz de completar una síntesis final de su pensamiento. En general, se sostiene que la elite académica ya se ejerce el poder, sino que está al servicio de un complejo militar-industrial corrupto que sin pensarlo sirve simplemente porque es el sistema en marcha, el establecimiento. La tarea, entonces, es la de convertir la élite académica a través de la persuasión moral o una especie de “predicación teológica”, como un crítico simpático ha comentado. Una razón importante por la elite académica inconscientemente sirve este complejo es el enfoque del comportamiento de la élite, su compromiso con la ciencia social libre de valores. En el pasado, los conservadores han atacado a la intelectualidad académica en la misma parcela, que ha sido inmoral no inculcar valores morales.

Ahora Mills y la Nueva Izquierda hizo la misma crítica, aunque en interés de muy diferentes valores morales. Mills y sus seguidores sostenían que el llamado compromiso libre de valores para analizar “lo que es”, es decir, el sistema existente, contrafuertes automáticamente ese sistema y – ya que el sistema está mal – es lo inmoral. En cierto sentido, entonces, como ha observado un comentarista, qué programa de Mills equivale a es: “Los intelectuales del mundo, uníos!”

Análisis de la influencia política de Mills ha recibido una respuesta mucho más favorable. Mills, al igual que varios otros, escritores anteriores, ya en Platón y tan reciente como Walter Lippmann, perceptivamente señala que eminencia en un campo se transforma rápidamente en influencia política, sobre todo en una democracia, donde la opinión pública es tan crucial. Por lo tanto, las estrellas de cine, estrellas del deporte y médicos famosos utilizan su fama para elecciones seguras o siguiendo políticas. Sin embargo, no hay ninguna base racional para esto, ya que la competencia está relacionada con la función. Si uno funciona como un actor de cine o un médico, eso no significa que tenga sabiduría política. Así Mills defendía su elite ciencias sociales para sustituir estas manifestaciones corruptas del sistema existente, ello se pone en tela de juicio muchas de las suposiciones fundamentales de la democracia. Él abogó por una comunidad de científicos sociales, similar a los reyes-filósofos de Platón, en todo el mundo, pero especialmente en los Estados Unidos, y esto haría elite ejercen el poder a través del conocimiento.

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