16 de octubre dia del profesor en Chile

Tema en 'Dedicatorias y Cumpleaños' iniciado por Manez, 16 Oct 2012.

  1. Manez

    Manez New Member

    A partir del año 1977 se fijo la fecha para celebrar el dia del profesor en Chile que coincide con lo que es la fundación del Colegio de Profesores de Chile.

    Este dia de maestro primario fue inspirado por Domingo Faustino Sarmiento el argentino que fue educador, estadista y promotor de la libertad y el progreso, y fundador de la Escuela Normal de Maestros en Chile, la primera en América Latina.
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    Feliz dia del profesor para todos los chilenos, feliz dia del maestro
     
    Última edición: 16 Oct 2012
  2. Manez

    Manez New Member

    Respuesta: 16 de octubre dia del profesor en Chile

    La Oración de la Maestra de Gabriela Mistral

    ¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el
    nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.

    Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la
    belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

    Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto.
    Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la
    mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren.
    No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de los
    que enseñe.

    Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender
    como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance
    a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella
    clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios
    no canten más.

    Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie
    a la batalla de cada día y de cada hora por él.

    Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre
    tu corro de niños descalzos.

    Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre;
    hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda
    presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.
    La Maestra Rural
    Gabriela Mistral

    La Maestra era pura. "Los suaves hortelanos",
    decía, "de este predio, que es predio de Jesús,
    han de conservar puros los ojos y las manos,
    guardar claros sus óleos, para dar clara luz".

    La Maestra era pobre. Su reino no es humano.
    (Así en el doloroso sembrador de Israel.)
    Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano
    ¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!

    La Maestra era alegre. ¡Pobre mujer herida!
    Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad.
    Por sobre la sandalia rota y enrojecida,
    tal sonrisa, la insigne flor de su santidad.

    ¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso,
    largamente abrevada sus tigres el dolor!
    Los hierros que le abrieron el pecho generoso
    ¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!

    ¡Oh, labriego, cuyo hijo de su labio aprendía
    el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor
    del lucero cautivo que en sus carnes ardía:
    pasaste sin besar su corazón en flor!

    Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste
    su nombre a un comentario brutal o baladí?
    Cien veces la miraste, ninguna vez la viste
    ¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!

    Pasó por él su fina, su delicada esteva,
    abriendo surcos donde alojar perfección.
    La albada de virtudes de que lento se nieva
    es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?

    Daba sombra por una selva su encina hendida
    el día en que la muerte la convidó a partir.
    Pensando en que su madre la esperaba dormida,
    a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.

    Y en su Dios se ha dormido, con el cojín de luna;
    almohada de sus sienes, una constelación;
    canta el Padre para ella sus canciones de cuna
    ¡y la paz llueve largo sobre su corazón!

    Como un henchido vaso, traía el alma hecha
    para volcar aljófares sobre la humanidad;
    y era su vida humana la dilatada brecha
    que suele abrirse al Padre para echar claridad.

    Por eso aún el polvo de sus huesos sustenta
    púrpura de rosales de violento llamear.
    ¡Y el cuidador de tumbas, cómo aroma, me cuenta,
    las plantas del que huella sus huesos, al pasar

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    Última edición: 16 Oct 2012

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