Entrena a tu perro

Tema en 'Mascotas y Animales' iniciado por Djpapo, 12 Mar 2008.

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  1. Djpapo

    Djpapo Canchero

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    Cómo educar

    Como ocurre con muchas cosas en la vida, hay maneras difíciles y maneras fáciles de hacer las cosas. Frotar la nariz de un cachorro en sus heces no es un método adecuado para educarlo a hacer sus necesidades donde debe. Usar mucha supervisión y refuerzo positivo es la manera fácil.


    Empezar bien

    El primer paso para educar es promover el comportamiento deseado. Usted debe:

    -Designar un área apropiada para que su perro haga sus necesidades afuera
    -Llevar a su perro al lugar designado para que haga sus necesidades
    -Elogiarlo mucho cuando haga sus necesidades

    Si ocasionalmente le da a su perro un bocadillo inmediatamente después de terminar, puede alentarlo para que haga sus necesidades en el área designada. El olor dejado en las visitas anteriores a esa área la marcarán rápidamente como el lugar para que el cachorro haga sus necesidades.


    Es importante elegir el momento oportuno

    Un cachorro de entre seis y ocho semanas de edad debe salir a hacer sus necesidades cada una a tres horas. En general, los cachorros más grandes pueden esperar un poco más entre las salidas. La mayoría de los cachorros deben salir afuera:

    -Cuando se despiertan a la mañana
    -Después de las siestas
    -Después de las comidas
    -Después de jugar o entrenar
    -Después de haber estado solos
    -Inmediatamente antes de irse a dormir


    Orden para evacuar

    Para evitar perder mucho tiempo esperando a que su cachorro haga sus necesidades, puede enseñarle a evacuar cuando se lo ordena. Cada vez que esté evacuando, simplemente repita una única orden como "apúrate" u "orina" en un tono de voz alentador. Luego de algunas semanas de entrenamiento, notará que cuando diga la orden, su cachorro comenzará con el olfateo previo a la evacuación, caminará en círculos y luego evacuará poco después de su orden. Asegúrese de elogiarlo por sus logros.


    Programas de alimentación

    La mayoría de los cachorros tendrá que hacer sus necesidades aproximadamente una hora después de haber comido. Una vez que controle el programa de alimentación de su cachorro, tendrá algo de control sobre cuando debe hacer sus necesidades.
    Programe las horas de la comida de su cachorro de manera que pueda sacarlo luego de comer.
    Evite darle a su cachorro demasiado alimento antes de encerrarlo o necesitará evacuar cuando usted no esté para sacarlo. Programe la alimentación dos a tres veces al día en un horario coherente.
    Déjele el alimento durante 30 o 40 minutos, luego retírelo.
    La última comida del día debe concluir varias horas antes de encerrarlo para dormir. Si controla el programa de alimentación, las sesiones de ejercicio, los períodos de encierro y los viajes al área de evacuación exterior, su cachorro desarrollará rápidamente un horario confiable para hacer sus necesidades.


    Entrenamiento para la jaula

    Entrenar a un cachorro para que esté cómodo en su jaula es una manera popular de brindarle encierro seguro durante la educación para hacer sus necesidades en el lugar correcto. La mayoría de los cachorros aceptarán rápidamente el encierro en la jaula si hace que el comienzo sea divertido. Dado que es importante que el cachorro asocie cosas favorables con el área donde se lo encierra, es una buena idea jugar con él en esta área o simplemente pasar algún tiempo leyendo o mirando televisión cerca mientras el cachorro se relaja y mordisquea su juguete para masticar favorito. Si sólo está en el área cuando usted se va, ésta se convierte en un área de aislamiento social a la cual acabará por resistirse a ingresar.

    La hora de la cena es un buen momento para comenzar el entrenamiento para la jaula. Alimente a su cachorro dándole una croqueta cada vez. Arroje las croquetas en la jaula para que las persiga y las coma. De esta manera, puede hacer un juego del entrenamiento.

    Cuando junte sus juguetes, guárdelos en la jaula para que entre por sí solo a jugar. Hasta puede esconder una galleta de vez en cuando en la jaula como una linda sorpresa.

    Su mascota no debe permanecer en la jaula por períodos que excedan el tiempo durante el que puede controlar sus necesidades de orinar o defecar. Si está ausente por largos períodos todos los días, tendrá que brindarle un área de encierro más grande. Puede considerar un corral para ejercicios o una habitación pequeña.

    Bríndele un área lo suficientemente grande como para que si su cachorro tiene que hacer sus necesidades cuando usted no está, pueda hacerlo en un espacio separado de su área para dormir. Un área de 15 a 30 pies cuadrados es adecuada para la mayoría de los cachorros. Si elige un lugar específico para evacuar, cúbralo con papel para facilitar la limpieza.


    Espere algunos errores

    Si lo deja solo, es muy probable que el cachorro sin entrenamiento cometa algún error. La supervisión de cerca es una parte muy importante del entrenamiento. No considere a su cachorro está educado hasta que hayan pasado por lo menos cuatro semanas consecutivas sin que haya hecho sus necesidades dentro de la casa. En el caso de los perros senior, este período debe ser más extenso. Hasta entonces:
    Su cachorro debe estar todo el tiempo donde pueda verlo.
    Las rejas para bebés pueden ser prácticas para controlar el movimiento dentro de la casa y contribuir a la supervisión.
    Manténgalo dentro de la perrera cuando no pueda supervisarlo.

    Cuando esté fuera de su casa, durmiendo o demasiado ocupado para controlar de cerca las actividades de su mascota, enciérrela en un área pequeña y segura del hogar.


    Orinar por nervios

    Si su cachorro se agacha y orina cuando lo saluda, puede tener un problema denominado orina por sumisión. Los perros y los cachorros que orinan cuando saludan son muy sensibles y nunca debe reprenderlos cuando esto sucede, ya que el castigo inevitablemente empeora el problema.

    La mayoría de los cachorros superarán este comportamiento si usted permanece calmo, quieto y evita tocarle la cabeza cuando lo saluda. Otro enfoque práctico es pedirle a su perro en forma calma que se siente para obtener un delicioso bocadillo cada vez que lo salude.


    Guíelo fuera de áreas problemáticas

    El olor de la orina y las deposiciones debe eliminarse por completo para evitar que su perro regrese a esas áreas de la casa donde ya ha hecho sus necesidades.
    Asegúrese de usar un buen producto comercial fabricado especialmente para eliminar los olores caninos. Siga las instrucciones del fabricante para su uso.
    Si se ensució un área alfombrada con orina, asegúrese de saturarla con el producto de limpieza y no sólo rociar la superficie.
    Las habitaciones donde su perro ha cometido errores frecuentes deben permanecer cerradas durante varios meses. Sólo se le debe permitir entrar si está acompañado por un miembro de la familia.


    No empeore las cosas

    Es raro poder educar a un perro o un cachorro sin que ocasionalmente haga sus necesidades donde no debe, por lo tanto, debe estar preparado para manejar estos problemas inevitables.
    No recurra a castigos severos para corregir los errores. Este enfoque no suele funcionar y hasta puede demorar el entrenamiento.
    Una corrección adecuada consiste simplemente en brindar al perro una distracción moderada que lo sorprenda. Sólo debe hacer esto cuando vea a su perro haciendo sus necesidades en el lugar equivocado.
    Un ruido agudo como un fuerte "No" o una rápida pisada en el piso es todo lo que se necesita para detener este comportamiento. Sólo debe asegurarse de no hacerlo demasiado fuerte porque su mascota puede aprender a evitar evacuar en su presencia, aún cuando esté afuera


    Ejercite la paciencia

    No continúe reprendiendo o corrigiendo a su perro luego de que haya parado de hacer sus necesidades. Cuando se detenga, llévelo rápido afuera para que termine en el área adecuada y elógielo.
    Nunca frote la nariz de su cachorro en sus heces. Hacerlo no ayuda al proceso de entrenamiento en modo alguno y hasta puede hacer que su cachorro le tema.


    ¡Éxito!

    Los principios básicos de la educación para hacer sus necesidades en el lugar correcto son bastante simples pero requieren de una considerable cantidad de paciencia. La parte más difícil es vigilar continuamente a su activo perro o cachorro. Si no pierde el control, lleva a su perro afuera con frecuencia y elogia en forma coherente el comportamiento deseado, pronto tendrá un compañero canino educado.



    Cachorros: socialización y adaptación


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    Al igual que los niños, es necesario que los cachorros vivan diversas experiencias positivas para que se sientan seguros de sí y sean adultos bien equilibrados. Como parte de su educación, los cachorros deben aprender a convivir con otros perros, niños y otras personas, así como a aceptar las diversas y extrañas imágenes, sonidos y experiencias que forman parte de la vida diaria.


    Etapas de desarrollo:

    Los cachorros atraviesan diversas etapas de desarrollo. La "socialización inicial del perro" comienza cuando nace. A las siete u ocho semanas, los cachorros comienzan a ser más independientes y están listos para explorar el entorno. Ésta es una buena edad para llevar al cachorro a su casa. Entre la octava y décima semana, es probable que su cachorro ingrese en una etapa de miedo. Durante este tiempo, notará que el perro se queda siempre a su lado y se asusta con facilidad. Evite los ruidos fuertes o las sorpresas durante esta etapa y procure que las nuevas experiencias no sean muy amenazadoras. Una vez que esta etapa acabe, alrededor de la décima semana, su cachorro entrará en la etapa juvenil. Será más curioso y sus exploraciones serán más abarcadoras. Éste es un buen momento para que viva nuevas experiencias. La etapa juvenil se prolongará hasta que el cachorro se transforme en un adulto joven. Sin embargo, debe vigilar atentamente a su cachorro ya que algunos animales atraviesan una segunda etapa de miedo entre el cuarto y quinto mes.

    Durante el proceso de socialización de su cachorro, siempre debe tener en cuenta sus necesidades en cuanto a la salud. Hasta que no haya recibido todas las vacunas, corre el riesgo de padecer parvovirus, una enfermedad muy extendida y mortal. Debe tener mucho cuidado de que su perro no se recueste en lugares públicos hasta que no haya completado su programa de vacunación. Consulte a su veterinario sobre otros aspectos que podrían poner en riesgo la salud de su cachorro.


    Convivir con otros perros:

    Los perros tienen su propio lenguaje. Por medio de la expresión corporal y facial, así como la vocalización, comunican el miedo, el enojo, la agresión, la sumisión, la alegría, etc. Un cachorro que crece junto con otros perros aprenderá el lenguaje canino y podrá comunicarse con eficacia. Un cachorro criado en aislamiento puede malinterpretar los signos de otros perros o enviar señales inadvertidamente que puedan irritar a otro animal.

    Además, al igual que los niños, los cachorros deben adquirir un buen comportamiento social. Cuando los cachorros juegan, un mordisco demasiado entusiasta puede provocar un aullido en otro cachorro. Saltar en forma persistente sobre la "mamá" puede recibir como respuesta un gruñido o mordisco de censura. Es de este modo que los cachorros aprenden cuáles son los límites del juego.

    Una buena manera de que su cachorro viva estas importantes experiencias de aprendizaje es a través de las "clases de socialización para cachorros". Busque en la sección de entrenadores caninos en su guía telefónica o consulte con la asociación canina local o el veterinario para que le recomienden alguno. También puede reunirse con otros dueños nuevos de cachorros y formar un grupo de juego para cachorros.

    Durante la etapa de socialización, debe brindarse tiempo a los cachorros para que jueguen libremente. Los cachorros deben ser supervisados de modo que no se vuelvan muy agresivos, especialmente si existe una gran diferencia de tamaño entre los perros.

    La etapa de socialización de un cachorro con otros perros comienza a partir de su nacimiento y de ser posible, debe extenderse durante las etapas de crecimiento del cachorro hasta la etapa juvenil. Un cachorro que está acostumbrado a relacionarse con otros probablemente llegue a ser un perro confiable que puede reunirse y jugar con otros perros. Es importante destacar que la socialización es mucho más importante para los perros agresivos o de razas dominantes. Sin embargo, si observa que su cachorro se pone muy agresivo o demasiado temeroso durante las sesiones de juego, debe procurar la ayuda de un entrenador profesional de perros para asegurarse de que el comportamiento sea corregido antes de que se transforme en un problema.


    Convivir con otras mascotas:

    Para muchos perros, interactuar con otros tipos de mascotas es un problema mucho más serio que convivir con otros perros. Esto es especialmente válido en el caso de animales pequeños que huyen (este comportamiento puede despertar el "instinto de caza" del perro). Es mejor no arriesgar a que los perros de ninguna raza jueguen con animales pequeños tales como hámsteres o conejos. A pesar de que muchos perros han aprendido a convivir con este tipo de mascotas, debe considerar si vale la pena correr el riesgo.

    Los gatos así como las mascotas de mayor tamaño suelen correr menos riesgos. Si tiene en casa este tipo de mascotas, debe presentarles al cachorro a una edad temprana. Supervise a los animales cuando estén juntos y elogie o recompense con bocadillos a su perro si se porta bien. (No olvide que la experiencia también debe ser agradable para las otras mascotas.)

    Los perros de muchas razas que son criados con gatos u otras mascotas, aprenden a aceptarlos. Sin embargo, para algunas razas con fuertes instintos de caza siempre puede haber riesgo. Si tiene otros animales en casa, lo más seguro es elegir la raza con cuidado.


    Convivir con personas:

    Dado que los perros viven en el mundo humano, es importante que aprendan a convivir con las personas. Si expone al perro desde temprano a muchos extraños de manera positiva y lo elogia o recompensa por su buen comportamiento, será más fácil que el cachorro crezca y se transforme en un perro con buen comportamiento.

    Invite amigos a su casa para que conozcan y jueguen con su cachorro. Pida a los adultos que se agachen y eviten los movimientos bruscos cuando conozcan al cachorro, ya que desde el punto de vista del pequeño animal, un ser humano es ENORME. Si no tiene hijos pequeños, invite a los hijos de sus amigos o vecinos. (Asegúrese de enseñar a los niños a manipular al cachorro y siempre supervise el juego.) Los cachorros que no son criados con niños, al crecer pueden desarrollar un comportamiento agresivo hacia ellos. Los niños pequeños, que tienden a correr y dar chillidos agudos, pueden estimular los instintos de caza en los perros que no están acostumbrados a ellos. Algunas razas no se llevan bien con los niños debido a su fuerte instinto de caza, sin embargo hay otras que son muy buenas con ellos. Si tiene niños pequeños en casa, éste es un factor muy importante que debe considerar al elegir un perro.

    Una vez que su cachorro tenga todas las vacunas, comience a llevarlo a lugares públicos, como parques, donde podrá conocer a mucha gente amistosa. También, haga hincapié en presentar a su perro a personas de diferentes edades y razas, con uniforme, etc.; los perros pueden ponerse en una posición demasiado defensiva cuando se encuentran con personas que les parecen inusuales.

    Es importante recordar que está enseñando a su cachorro a sentirse cómodo con la gente y a comportarse bien cuando está con ellos. Los mordiscos y saltos que pueden parecer muy tiernos en un cachorro, dejan de serlo cuando el perro es un animal adulto que pesa ochenta libras. Lo que no quiere que su perro haga durante su etapa adulta, no debería permitírselo como cachorro. Enseñe al cachorro el comportamiento que desea y desapruebe el comportamiento no deseado. Sea gentil pero firme; corrija todas las actitudes no deseadas desde el principio y tendrá un perro adulto con buen comportamiento.

    Aunque su perro esté acostumbrado a relacionarse con otros, igual puede ser un buen perro guardián. Es inteligente y podrá distinguir entre las personas que son bienvenidas en su casa y aquéllas que no lo son.


    Manejarse ante nuevas experiencias:

    Las experiencias diarias pueden ser muy aterradoras para su nuevo cachorro. Una sartén que cae en la cocina, la aspiradora y un paseo en auto pueden ser situaciones traumáticas que el perro no querrá volver a repetir en su vida.

    Para evitarlo, exponga a su perro a todas las experiencias que se le puedan ocurrir. Utilice recompensas y aliento para que las experiencias sean positivas y para que el perro no les tome miedo. (Recuerde que debe hacer que las nuevas experiencias no sean muy amenazadoras y que debe evitar sobresaltar al cachorro en la etapa de miedo que ocurre entre la octava y décima semana.)

    Por ejemplo, para que su perro se acostumbre a la aspiradora, primero permítale que la explore y la olfatee sin encenderla. Elógielo o recompénselo mientras explora el aparato. Luego, cuando el cachorro está a una distancia razonable, puede encender la aspiradora, quedarse al lado de ella y llamar al cachorro. Si se acerca, aliéntelo o déle una recompensa. Aliente al cachorro para que se acerque gradualmente a la aspiradora. Repita esta experiencia varias veces con muchos elogios y recompensas de modo que pronto deje de tener miedo de la aspiradora.

    Para que el cachorro se acostumbre a los paseos en auto, primero suba con él, juegue y déle una recompensa. En la próxima salida, ponga el auto en marcha y ande unas cuantas yardas mientras alguien sostiene al cachorro y lo elogia. Vaya aumentando la duración de los paseos pero continúe manteniéndolos de corta duración de modo que el cachorro no se maree. Más tarde, juegue con el cachorro de modo que relacione el auto con una experiencia placentera.

    Otras experiencias sobre las que debe trabajar con su cachorro incluyen: entrar a su jaula o perrera, caminar con una correa, caminar sobre diferentes superficies (como por ejemplo, azulejos, alfombra, pedregullo, arena, pasto y nieve), subir escaleras y escuchar el timbre de la puerta o del teléfono.

    Puede utilizar el mismo enfoque para que su cachorro se acostumbre a situaciones que de otro modo podrían ser una pesadilla para ambos. Utilice el enfoque de la recompensa cuando cepilla al cachorro, lo baña o corta sus uñas. También debe enseñar a su cachorro a que le permita tomar sus patas, orejas, cola y hasta abrir la boca sin forcejear. (Recuerde que debe comenzar con sesiones muy cortas y utilizar elogios, juegos o recompensas para que la experiencia sea divertida.) Este trabajo básico con su cachorro facilitará su vida cuando el veterinario necesite examinarlo.

    Haga que las nuevas experiencias sean animadas y positivas y pronto su perro se transformará en un compañero seguro de sí y feliz.


    Cachorros: obediencia básica​



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    Un cachorro puede aprender mucho, incluso a la temprana edad de siete semanas, si el aprendizaje es divertido y se presenta a modo de juego tierno. Los métodos motivacionales funcionan mejor con los cachorro jóvenes. Premie los comportamientos deseados con juguetes, alimentos y elogios de modo que el cachorro quiera obedecer. Siempre que sea posible, trate de preparar la situación de modo que no pueda cometer errores. Nunca utilice el castigo físico con un cachorro ya que puede dañarlo mental y físicamente.

    La mayoría de los cachorros, al igual que los niños, disfrutan del aprendizaje pero sus períodos de atención son breves. Los siguientes ejercicios pueden repetirse varias veces al día. Ocupan unos pocos minutos pero marcarán una diferencia importante en la actitud de su cachorro. Para establecer una relación positiva con su cachorro y evitar futuros problemas, comience con el entrenamiento unos días después que el cachorro haya llegado.

    Aquí solo podemos ofrecerle breves explicaciones y los entrenadores cuentan con muchas variaciones sobre estos conceptos. Si tiene problemas, consulte a un entrenador profesional. Un cachorro puede comenzar con un entrenamiento de obediencia más formal al alcanzar los cuatro o seis meses de edad.


    Sentado:

    Mueva un juguete o trozo de comida (el objeto motivador) desde una posición frente al cachorro hasta un punto sobre su cabeza y diga: "Sentado". Es probable que el cachorro levante su cabeza para seguir al objeto motivador y durante el proceso lleve su extremo posterior hacia el suelo. Al principio, puede ayudarlo empujando suavemente la parte posterior de su cuerpo con la mano libre. Cuando se siente, elógielo mucho y déle el juguete o un bocadillo como recompensa.


    Abajo:

    Muestre un trozo tentador de comida o un juguete para atraer su atención. Diga "Abajo" y lentamente lleve el juguete al suelo. Si fuera necesario, ayúdelo a descender con una leve presión sobre sus hombros. (No presione sobre la espalda ya que puede lastimarlo.) Déle el juguete cuando se recueste, aún si lo hace sólo por un segundo. Recompénselo efusivamente. Luego podrá aumentar la cantidad de tiempo durante la cual debe permanecer recostado antes de darle el juguete.


    De pie:

    Comience con el cachorro recostado, dígale "De pie" y levante un bocadillo o juguete hacia delante y arriba en frente del cachorro. Si fuera necesario, ayúdelo gentilmente a posicionarse con su otra mano. Después de mantenerse de pie durante uno o dos segundos, libere al cachorro, recompénselo y elógielo mucho.


    Quieto:

    Haga que el cachorro se siente. Diga "Quieto" y aléjese uno o dos pasos del cachorro. Elogie al cachorro por quedarse quieto. Después de uno o dos segundos, recompénselo, elógielo y libérelo. Siempre recompense al cachorro mientras aún está esperando y no después de levantarse de modo que relacione la recompensa con la espera y no con la liberación. Si el cachorro se levanta demasiado rápido, simplemente repita el ejercicio. Aumente gradualmente el tiempo de espera.


    Firme (talón):

    Atraiga la atención de su cachorro con un delicioso bocadillo en su mano derecha, sobre el nivel de la cabeza del animal. Diga "Firme", "Talón" o "Vamos" (elija un orden y sea coherente) y camine hacia adelante enérgicamente. Deje que el cachorro coma el bocadillo mientras usted camina. Al principio avance sólo unos pasos y, luego, aumente la distancia. Libere al cachorro y elógielo. A medida que el cachorro mejora, levante el alimento un poco más pero no lo recompense si el cachorro salta.


    Ven:

    Este juego requiere de dos personas y es una excelente manera de que su cachorro se entusiasme con el hecho de acercarse a usted. La persona 1 sujeta la parte posterior del cachorro mientras que la persona 2 lo tienta mostrándole un bocadillo o juguete en su cara pero lejos de su alcance. Luego la persona 2 corre llamándolo: "¡Rover, ven!" con un tono de voz animado. La persona 1 libera al cachorro, que saldrá corriendo frenéticamente detrás de la persona 2. La persona 2 recompensa al perro con muchos elogios y da a Rover el juguete o bocadillo que estaba mostrándole desde lejos.

    Cuando esté enseñando a un joven cachorro a ir hacia usted, llámelo varias veces al día dentro de la casa y en el jardín aún si no tiene un motivo específico para que vaya. Cada vez que el cachorro vaya, elógielo y recompénselo. (Puede guardar en su bolsillo algunas de las croquetas secas para perros que su cachorro come normalmente si no quiere que coma bocadillos que lo hagan engordar.) Al cachorro le parecerá excelente acercarse a usted.

    Si no tiene alguien que lo ayude, intente jugar del siguiente modo. Deje a su cachorro atado con una cuerda larga y floja o con una correa Flexi. Muéstrele un bocadillo o juguete. Llámelo por su nombre y luego diga "Ven" con un tono de voz enérgico. Si se acerca a usted, recompénselo con un juguete o trozo de alimento y calurosos elogios. Si no se acerca en ese instante, tire gentilmente de la correa y aléjese del cachorro. Si corre hacia él, el cachorro puede pensar que están jugando a atraparse y se alejará de usted.

    A medida que su cachorro crece y se vuelve más independiente, la cuerda larga o correa Flexi le garantizará que siempre venga cuando lo llame. Esto es sumamente útil cuando están afuera o en el parque donde puede haber muchas distracciones nuevas e interesantes. Siempre recompénselo por acercarse a usted. Nunca reprenda o castigue al perro cuando se le acerque. (Si debe castigar al perro por algún mal comportamiento, vaya hacia él para hacerlo.) No utilice el comando "Ven" en el exterior si su cachorro no tiene una correa de modo que esté seguro que él obedecerá. Pronto se dará cuenta que debe acercarse cada vez que lo llama y de que hacerlo es divertido.



    Comportamiento: problemas comunes


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    Los perros tienen un gran dilema. Muchas de las cosas que les encanta hacer por instinto son aquellas que precisamente la gente no tolera. Para vivir feliz en nuestra sociedad, el perro debe aprender a controlar estos comportamientos instintivos. A continuación le proponemos algunas soluciones a estos conflictos culturales entre especies. Si estas soluciones no funcionan para usted y su cachorro, busque la ayuda profesional de un entrenador de perros capacitado. Puede aprender diferentes formas de ayudar a que su perro se adapte a su vida sin problemas. Recuerde que nunca debe premiar un comportamiento que no desea alentar.

    Asegúrese de que su perro haga suficiente ejercicio, reciba mucha atención y juegue con la familia. Los perros que están aburridos y no hacen suficiente ejercicio tienden a liberar la energía contenida de manera creativa. Después de una buena sesión de ejercicio, por lo general, su perro se acurrucará y dormirá una siesta con gusto. Y mientras duerme, no creará problemas.


    Ladrido

    Cuando los dueños gritan a sus perros para que se callen, éstos piensan que los dueños desean unirse a la sesión de ladridos. Evite esta actitud entrenando a su perro para ladrar cuando se lo ordene y callarse también cuando se lo ordene. Si lo sorprende ladrando, elógielo y diga una palabra de orden como "Habla". Aliéntelo y prémielo. Convierta esto en un juego. Incluso puede ladrarle si no comprende la idea. Durante una sesión de ladridos alborotados, dígale de repente "¡Cállate!" y ponga su dedo sobre los labios. Si lo sorprende lo suficiente, dejará de ladrar. Muéstrese muy contento y prémielo efusivamente. Practique ambas órdenes y su perro pronto entenderá el significado de "Cállate".

    Si su perro descubre que puede ladrar con libertad cuando usted no está en casa, pruebe con una emboscada (consulte Comportamiento: disciplina canina). Dedique un fin de semana al proceso. Deje al perro solo durante unos minutos. Pretenda que se va de viaje. Si lo desea, puede incluso subirse al auto y dar una vuelta a la manzana. Luego baje del auto y regrese a su hogar caminando. Espere hasta que su perro empiece a ladrar y luego sorpréndalo entrando deprisa. Arrójele un cubilete, salpíquelo con agua o repréndalo seriamente y déle una sacudida en la nuca. Luego repita el ejercicio. Déjelo sólo durante períodos de diferente duración. De este modo, su perro llegará a la conclusión de que usted puede regresar en cualquier momento y que es mejor portarse bien. Si permanece callado, prémielo y elógielo.


    Mordedura

    Una de las cosas más importantes que todo perro debe aprender es que no está permitido morder a una persona. En nuestra sociedad, es muy posible que si un perro adulto muerde a una persona, éste deba ser sacrificado. Por ello, es muy importante que desde una edad temprana el perro se relacione en forma adecuada con las personas y con otros perros, y que se encuentre en distintas situaciones estresantes. De esta manera, su cachorro aprenderá a controlarse y no recurrirá a morder cuando sienta miedo al enfrentarse con situaciones inusuales.

    Los cachorros usan la boca para todo cuando son pequeños. Cuando juegan con otros cachorros, se muerden unos a otros. Cuando un cachorro muerde a otro muy fuerte, la víctima aúlla. Luego el cachorro que mordió suelta al otro y aprende a morder con más suavidad la próxima vez. Para entrenar a su cachorro a no morder, aúlle cuando lo muerda muy fuerte. Luego siga aullando cuando el cachorro vaya mordiendo más y más suave. Su cachorro pronto aprenderá a controlarse y no hacer daño a la piel humana que es increíblemente sensible. (Aprendimos esta técnica del instructor de Sirius (TM) Puppy Training, Doug Hostetter.) El aullar, junto con una reprimenda firme pero cariñosa, puede hacer que un perro no muerda nunca.

    A continuación presentamos otro enfoque exitoso de Dorothy Mash de Deep Peninsula Dog Training Club de Mountain View (California). Por lo general, los cachorros muerden las manos, brazos o piernas en movimiento. Ésta es una expresión natural de su instinto de persecución (inclinación a cazar). Trate de mantener muy rígida la parte de su cuerpo que su perro está mordiendo. Luego con su mano libre, señálelo y diga "NO" con firmeza. Cuando lo suelte, elógielo y trátelo con cariño.


    Mordisqueo

    Los perros (en especial los cachorros) necesitan mordisquear. Déle siempre a su perro un juguete para masticar. Elógielo cuando lo use.


    Excavación

    A muchos perros les encanta excavar. Excavar es una acción instintiva y placentera, una forma de enterrar algo valioso para más adelante, encontrar tierra fresca donde echarse y construir lugares para descansar. La forma más fácil de evitar que su perro excave es mantenerlo en un lugar con superficie de cemento u otro material que no pueda excavar cuando usted no puede supervisarlo. (También ayuda si cuando está en el jardín, no le da nada que pueda enterrar). No deje a su perro solo en canteros recién cultivados y fertilizados o lo lamentará. Algunas personas sugieren poner heces en los agujeros donde ya excavó; de esta manera excavar se convertirá en una experiencia desagradable. Esta técnica puede funcionar en algunos casos, pero desafortunadamente, a veces puede provocar que los perros comiencen a comer heces. Otros han tenido éxito entrenando a su perro para excavar en un lugar reservado especialmente para satisfacer su placer por excavar, una caja u hoyo de arena de aproximadamente 3 x 6 pies. Puede aflojar la tierra de la zona y luego enterrar todo tipo de recompensas. Elogie a su perro cuando las desentierre. Puede hacer que se convierta en un juego. (También probamos esta técnica, pero descubrimos que nuestra perra se ensuciaba bastante y que el hoyo tenía un aspecto desagradable. Por ello, la hemos entrenado para que entierre sus tesoros en las esquinas del jardín apilando hojuelas de secoya.)


    Salto

    Puede pensar que es divertido cuando un pequeño cachorro salta para saludarlo, pero cuando el cachorro crezca y pese 150 libras o cuando tenga las patas embarradas, ni a usted (ni a sus invitados) les parecerá divertido. Sea constante y empiece a entrenar a su cachorro para que no salte a una temprana edad.

    Si su pequeño cachorro salta, simplemente retroceda. Diga "Atrás", y elogie y premie al cachorro cuando esté parado sobre sus cuatro patas. También puede hacer que el perro se siente para saludar a los recién llegados. De esta forma, tiene un comportamiento alternativo y positivo con el cual reemplazar al salto. Si su perro necesita más control, póngale una correa durante un tiempo mientras espera visitas.

    Recurra a la ayuda de un amigo durante las tardes de un fin de semana para lograr una solución definitiva al problema. Pídale a un amigo que llegue a su casa una y otra vez. Enséñele a su perro a sentarse cuando su amigo entra. Prémielo si su comportamiento es correcto. La repetición frecuente de esta situación puede convertirla en una experiencia menos excitante para su perro y, al mismo tiempo, reforzar un comportamiento correcto lo suficiente como para ayudarlo a crear un hábito nuevo y positivo. Repita este ejercicio diez veces como mínimo. Veinte veces es aún mejor.


    Ansiedad por la separación

    Los perros son animales sociales. Prefieren tener a la jauría cerca. Es por eso que muchos perros experimentan ansiedad por la separación cuando los dejan solos en casa. Pueden aullar, llorar, ladrar o destruir objetos. A menudo puede eliminarse este comportamiento si se le presta la atención necesaria y se ejercita al animal. Asegúrese de dedicar diariamente un período para que su perro haga ejercicio y juegue con usted. Si hace esto, su partida no será una tragedia. Lo que debe hacer es salir discretamente. También puede reservar uno o dos días para trabajar en la solución del problema. Entre y salga con frecuencia para mostrarle a su perro que siempre regresa. Esto puede tranquilizar a su mascota. Si los problemas continúan, consulte a un entrenador profesional.


    Orina por sumisión

    Los acontecimientos excitantes provocan la necesidad de orinar en algunos perros. Esto se denomina orina por sumisión. Nunca corrija a un perro por este problema; reprimirlo solamente empeorará la situación pues el perro se torna todavía más sumiso. En su lugar, no preste atención a su perro durante diez minutos la primera vez que llega a su casa o cuando llegan visitas. Déjelo afuera para que orine inmediatamente.

    Esto son sólo algunas sugerencias. Si los problemas persisten, consulte a un profesional reconocido para que lo ayude a resolver su situación en particular. A pesar de que el comportamiento instintivo y natural del perro puede ocasionar problemas en nuestra sociedad, los perros pueden aprender a vivir de acuerdo con nuestras normas. Sin embargo, a veces necesitamos ayudarlos a adaptarse.



    Consejos para entrenar a su perro para el uso de la correa


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    El especialista en comportamiento animal Wayne Hunthausen, DVM, y coautor con Gary Landsberg y Lowell Ackerman de Handbook of Behaviour Problems of the Dog and Cat (Butterworth Heinemann, 1997), brinda sus consejos para comenzar a entrenar a su perro para el uso de la correa.

    Tenga paciencia. Al igual que sucede con las personas, el ritmo de aprendizaje de los perros varía de unos a otros. Algunos perros pueden tardar semanas y hasta meses de paciente entrenamiento para aprender a obedecer la orden de quedarse quietos.

    En general, los perros jóvenes se acostumbran bien a usar collares y correas aunque el temperamento y el nivel de energía pueden influir en la velocidad de aprendizaje.

    Algunas razas, como los Beagles y los Dachshunds (salchicha), suelen requerir un entrenamiento más intenso porque se distraen con facilidad. Esto no implica que un perro sea menos inteligente si no camina tranquilamente al lado de su dueño después de una semana de entrenamiento, sino que puede necesitar un período de aprendizaje más extenso.

    Los perros más senior pueden tardar un poco más en acostumbrarse a los collares y las correas, especialmente si no han recibido entrenamiento para el uso de la correa anteriormente.


    Cinco pasos sencillos para entrenar a su perro para el uso de la correa

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    -Comience colocando el collar y la correa a su perro mientras come, con la cuerda suelta a su lado. Esto permite que su perro asocie la correa con algo agradable (alimento) y lo ayuda a acostumbrarse a tener en collar alrededor del cuello.

    -Luego de dos o tres días, tome la correa en su mano y siga a su perro por la casa durante unos minutos luego de que haya terminado de comer. Realice este ejercicio durante períodos cada vez más extensos hasta que su perro se acostumbre a la correa y a que usted camine a su lado.

    -Luego, salga y permita que su perro arrastre la correa y, de vez en cuando, recoja la correa y sígalo. Ofrézcale un bocadillo mientras le muestra la correa.

    -Mientras caminan, sostenga la correa en su mano derecha y obligue a su perro a caminar a su izquierda sosteniendo un bocadillo en esta mano. Durante el paseo, repita la palabra, "¡Vamos!". Elogie a su perro cuando lo haga bien.

    -Si su perro comienza a tirar hacia adelante, gire en el sentido de las agujas del reloj y camine en otra dirección; la correa tirará de la cabeza del perro hacia un lado y éste tendrá que apurarse para alcanzarlo. Repita este ejercicio hasta que su perro aprenda que si quiere caminar a su lado y recibir un elogio, tendrá que mantenerse a su lado.

    Más consejos sobre el entrenamiento para el uso de la correa

    -Asegúrese de que la correa de su perro no sea demasiado larga. "Entre cuatro y seis pies es la longitud perfecta", afirma el Dr. Hunthausen.
    -Lleve a cabo sus sesiones de entrenamiento al aire libre en un área con pocas distracciones, como el patio trasero o un parque tranquilo.
    -Si su perro está demasiado excitado, juegue con él vigorosamente hasta que se canse antes de colocarle la correa. Un perro levemente fatigado está más atento.
    -Nunca grite o pegue a su perro durante el entrenamiento. ¡Su paciencia será recompensada!

    Equipo de entrenamiento adecuado

    El uso de una correa y un collar adecuados contribuirá al éxito del entrenamiento. La mayoría de las tiendas de productos para mascotas ofrecen una gran variedad. A continuación se enumeran los tipos de correas y collares más comunes:

    -Correa lisa y collar con hebilla. Estas correas comunes se venden en cuero, nailon o cadenas de metal de varias longitudes.

    -Correa retráctil. Esta correa funciona en forma parecida a una caña de pescar y permite que su perro camine hasta 20 pies delante de usted pero siga bajo su control. Al apretar el botón se retrae la cuerda. (No es una buena opción cuando está entrenando a su perro para que se quede "quieto".)

    -Collar de cabeza. Este collar único adjunto a una correa mantiene a su perro bajo un control suave con un lazo alrededor de su boca y un collar alrededor de su cuello. Ni limita la boca y frustra las arremetidas ya que transfiere el movimiento hacia adelante en un giro lateral de la cabeza. Este tipo de correa es particularmente eficaz para perros con mucha energía o difíciles de controlar.

    -Collares de ahorque y con púas. Cuando se adjuntan a una correa, estos collares controlan a los perros al ajustarse alrededor del cuello o pinchar la garganta con púas. La acción de tirar y liberar es una acción correctiva y para llamar la atención del perro, no para ahogarlo. Estos collares no son para novatos y pueden ser peligrosos si la persona que los maneja no tiene experiencia. Antes de usar esta técnica, verifique las instrucciones con un experto.

    Boludeces simpaticas para enseñarles​


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    Hacerse el muerto

    Éste es un viejo truco con el que sus amigos se maravillarán una y otra vez.
    Utilice algún alimento como señuelo para enseñarle a su perro a recostarse. Cuando éste se siente, sostenga el bocadillo enfrente de su nariz y bájelo con rapidez en dirección a sus patas. Diga "¡Abajo!" al hacerlo. Repita el movimiento hasta que se recueste cuando reciba la orden.

    Luego, enseñe a su perro a darse vuelta sobre su espalda. Mientras está recostado, sostenga un bocadillo delante de su nariz con su mano derecha y muévalo haciendo un giro de 8 pulgadas en sentido de las agujas del reloj. Esto hará que la cabeza de su perro y la parte superior del cuerpo giren. Al mismo tiempo, empuje la parte superior de la panza con su mano izquierda. "La mayoría de las veces, el perro inmediatamente rodará y extenderá sus piernas hacia arriba para que pueda rascarle la panza", explica Wayne Hunthausen, DVM, propietario de Animal Behavior Consultations en Westwood (Kansas). Cuando el perro se dé vuelta, diga "¡Gira!". Repítalo hasta que lo aprenda, luego empiece a utilizar únicamente el bocadillo y el movimiento circular.

    La última etapa es una lenta transición desde el movimiento circular a señalar a su mascota y decir "Muerto". Pase gradualmente de hacer un movimiento circular a señalar a su perro a medida que se va alejando. Repita la palabra clave cada vez. Al final, su mascota se dará vuelta y se hará el muerto cada vez que usted lo apunte con el dedo y diga "Muerto".


    Darse vuelta

    Una vez que ha enseñado a su perro a hacerse el muerto, es muy fácil hacer que se dé vuelta porque básicamente es el mismo truco. Simplemente utilice "Gira" como la palabra clave en lugar de "Muerto" y gire la mano en lugar de señalar.


    Saltar para alcanzar un bocadillo

    Este truco es divertido tanto para su perro como para el público. Y también es fácil.

    Mantenga su mano izquierda debajo del hocico de su perro y coloque un bocadillo en la punta de la nariz con la mano derecha. Separe las manos despacio mientras le ordena "¡Tómalo!".

    Durante los primeros intentos, el bocadillo saldrá volando sobre la cabeza de su perro. Agárrelo antes que él y repita el proceso. Al final, su perro descubrirá cómo atrapar el bocadillo en el aire.
    Enseñar a su perro a esperar a oír la palabra clave antes de agarrar el bocadillo requiere una orden de retención y otra de liberación. Coloque su mano izquierda debajo del hocico del animal y el bocadillo sobre su nariz con la mano derecha, luego mírelo a los ojos y dígale "Sosténlo" en un tono firme.

    Quite suavemente su mano del hocico y dígale "¡Tómalo!". Si intenta tomar el bocadillo antes de su orden, repita la palabra clave de retención



    Fuente:
    https://www.eukanuba.com/es_LA/jhtm...wer.jhtml?sc=D&bc=E&li=es_CL&pti=PN&qi=700120
     
  2. OOOOPS

    OOOOPS ★★★★★

    Completissimo!!!

    Grcs!!!
     
  3. kennelarg

    kennelarg New Member

    Hola, creemos que puede interesarles esta informacion: El Kennel Club Argentino y La división Canes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, realizan el 1° Encuentro Nacional de Unidades Caninas Perteneciente a Fuerzas Armadas y de Seguridad, abierto a la participación de entidades civiles, escuelas y adiestradores particulares. Se otorgara diploma de asistencia.

    La exhibición se desarrollara el día 14 de diciembre del 2008 en instalaciones de la Dirección de Canes de Policía de Seguridad Aeroportuaria, sito en el Aeropuerto Ezeiza, Barrio La Valentina (Por Autopista Riccheri, detrás de Barrio 1, al lado de los angares de Aerolíneas Argentinas), a partir de las 10 hs.
    Lo recaudado en concepto de entradas, será destinado a la compra de alimento balanceado y donado al Servicio de Zooterapia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

    El KCA, esta realizando la certificación, registración y microchipeo de los canes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y continuara haciéndolo con distintas fuerzas, a través de su campaña masiva dirigida a propietarios de perros de raza sin papeles que deseen regularizar su situación.

    Informes e Inscripción para el evento: Hasta el viernes 5 /12 inclusive: Silba Rolando 154066-8751 Of. 5166-4871/ Nextel Nº 624*1308 / rolosilba@hotmail.com
    Informes para Registros Iniciales de raza y microchipeo: 011 4322-1564/ 011 1531647778, kennelarg@yahoo.com.ar
     
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