Las “chaquetas amarillas” son plaga en la cordillera

Tema en 'Mascotas y Animales' iniciado por elsapo, 9 Feb 2009.

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  1. elsapo

    elsapo New Member

    Las “chaquetas amarillas” avanzan en la región​


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    Las peligrosas avispas están asentadas en la franja cordillerana que va desde el norte neuquino hasta el sur de Chubut.
    El exótico insecto es peligroso para las personas alérgicas. También provoca daños en las actividades vinculadas al ecoturismo.

    San Martín de los Andes > El Parque Nacional Lanín dio a conocer un informe relacionado con el avance de las avispas conocidas como “chaquetas amarillas”, tanto en el campo como en las ciudades de la cordillera patagónica.
    Su nombre científico es véspula germánica, y se trata de un insecto exótico, particularmente molesto pero, sobre todo, peligroso para las personas alérgicas, ya que su picadura puede generar graves inconvenientes a la salud si no es tratada a tiempo.
    Esta avispa, considerada plaga y que se encuentra en pleno período de expansión en la Argentina, es una especie originaria de Eurasia y norte de África que ya ha invadido otros países como Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Chile, Canadá y Estados Unidos.
    La dispersión de la chaqueta amarilla por los continentes fue «accidental», por cuanto se debió al traslado y comercio de maderas que llevaban reinas anidando. No es cierto que las chaquetas hayan sido introducidas en la Patagonia para controlar poblaciones de otras especies de insectos. Todo indicaría que ingresaron naturalmente a la Argentina desde Chile, atravesando algún paso cordillerano bajo del norte neuquino, ya que los primeros registros de su avistaje son de 1980 cerca de Andacollo.
    Condiciones climatológicas propicias, características particulares como especie y no contar con reguladores naturales, favorecieron la colonización de amplios sectores del territorio argentino.
    Hoy, las avispas se encuentran asentadas en la franja cordillerana que va desde el norte neuquino hasta el sur de Chubut, aunque también se registró su presencia en determinados sectores del valle del río Negro.

    Peligro para alérgicos
    En el informe elaborado en base a estudios propios y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se especifica que, aunque es comúnmente calificada como “agresiva”, la chaqueta amarilla raramente pica si no es provocada.
    En general, usa su aguijón para defenderse o inmovilizar a sus presas al cazar. Por eso, las picaduras suelen ocurrir cuando se intenta espantarlas, o cuando se está comiendo o bebiendo.
    También, en caso de que sus nidos fueran perturbados, las avispas vuelan produciendo una frecuencia especial de batido de alas que estimula a otras avispas a salir y atacar a los intrusos en un radio alrededor del panal superior a los 7 metros.
    Las avispas pueden ser peligrosas para las personas alérgicas, a quienes su veneno podría provocar un shock anafiláctico, es decir, una reacción alérgica aguda que puede ser mortal.
    Además, en el resto de las personas, sucesivas picaduras podrían producir una sensibilización que genere reacciones similares a las provocadas en las personas alérgicas.

    Recomendaciones

    Al comer al aire libre prestar atención, dado que las avispas suelen posarse sobre los alimentos y bebidas.

    No dejar bolsas de residuos ni desperdicios al aire libre, ya que esto atrae a las avispas.

    Evitar caminar descalzo en áreas de alta densidad de chaquetas, llevar pantalón y mangas de camisa largas.

    Evitar el uso de perfumes y cosméticos, cuyo aroma puede atraerlas.

    Ante el caso de picaduras, lavar la zona con agua y jabón.

    Para disminuir el dolor que causa la picadura, colocar compresas frías, hielo, caladryl o vinagre.

    Bajo control médico pueden utilizarse antihistamínicos, adrenalina o broncodilatadores, según sea el caso a tratar.

    Impactos en lo económico

    San Martín de los Andes > Estas avispas pueden provocar daños en lo económico, ya sea por la molestia que provocan durante actividades ligadas al ecoturismo en los Parques Nacionales, como también por su voracidad.
    Afectan al ganado que no puede defenderse ante la más mínima herida ni en los momentos de parición; a las abejas que producen miel, a quienes no sólo depredan durante los vuelos de pecorea, sino que también atacan sus colmenas predando las larvas y pillando miel y polen. También roen frutos maduros y, si se encuentran en altas densidades, pueden afectar las tareas de cosecha manual.
    Además, generan un impacto sobre el sistema natural que en primera medida afecta a la comunidad de insectos, que constituyen la base de la cadena alimentaria.
    De hecho, es el predador tope en el mundo de los insectos, principalmente sobre larvas de mariposas, arañas, abejas, moscas y avispas. Además actúa como competidor por el néctar y otros alimentos ricos en azúcar.
    También compite con otros animales carroñeros, a tal punto que se convirtió en un elemento protagonista entre los grupos que se alimentan de animales muertos.

    Cómo combatirlas

    San Martín de los Andes > Existen dos formas de reducir la abundancia de avispas en la región. Una, encontrando y destruyendo sus nidos. La otra, usando cebos tóxicos de modo que las obreras sean «las encargadas» de llevar el veneno hasta el nido.
    Ambos métodos alivian el problema de la chaqueta amarilla localmente y sólo durante el verano en que se realice el tratamiento, ya que el área «controlada» durante una temporada será con seguridad invadida por avispas reinas al año siguiente.
    Asimismo, durante un mismo verano, las avispas de las áreas vecinas no tratadas con cebos tóxicos probablemente invadan el área tratada en busca de alimento.
    El proceso de control debe emplearse cada temporada en los albores de diciembre, de modo que los incipientes nidos no se puedan desarrollar.
    En el Parque Nacional Lanín se han empleado programas experimentales de control con cierto grado de éxito en áreas recreativas alrededor del lago Lácar, aunque su implementación requiere de importantes sumas de dinero.
    También la comisión vecinal de la villa Quila Quina realiza pruebas de control desde hace tres años.

    Fuente:http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2009/2/9/18331.php
     
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