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Que medidas podemos tomar para ahorrar energia en nuestro ordenador.

Una de las preocupaciones actuales de los fabricantes de componentes para ordenadores y de ensambladores es optimizar al máximo el consumo energético, y esto es así por varios motivos. La ecología es uno de estos motivos, ya que una reducción en el consumo de los ordenadores significa una reducción en la demanda de electricidad, lo que se traduce en una reducción en el consumo de recursos energéticos y en la producción de gases contaminantes. Otro de los motivos es una reducción en la temperatura de trabajo de los componentes. A mayor consumo se genera una mayor disipación térmica, que no
13/11/08 23:04 hs
@ dermis
1 Que medidas podemos tomar para ahorrar energia en nuestro ordenador.
Una de las preocupaciones actuales de los fabricantes de componentes para ordenadores y de ensambladores es optimizar al máximo el consumo energético, y esto es así por varios motivos.

La ecología es uno de estos motivos, ya que una reducción en el consumo de los ordenadores significa una reducción en la demanda de electricidad, lo que se traduce en una reducción en el consumo de recursos energéticos y en la producción de gases contaminantes.

Otro de los motivos es una reducción en la temperatura de trabajo de los componentes. A mayor consumo se genera una mayor disipación térmica, que no deja de ser una forma de desperdicio de energía, a lo que hay que sumarle el extra de consumo que significa el de los medios necesarios para rebajar estas temperaturas, porque los ventiladores extras, aunque poco, consumen energía.

Pero en la actualidad hay otro motivo más, y es el del costo que ese consumo significa para el usuario.

En el tutorial Consumo de un ordenador podemos ver al consumo que tiene un ordenador, y si lo miramos bien vemos que se trata de un consumo bastante alto, que en algunos casos lleva a ser altísimo.

Para que se hagan una idea exacta de lo que el consumo de un ordenador significa, un PC de gama media, con una gráfica de gama media, suele tener un consumo de aproximadamente 300 watios a la hora. Esto, traducido a costo en euros (precio actual del kWh en Andalucía (Endesa – Sevillana de Electricidad), sin impuestos) nos da los siguientes resultados:

1 hora = 300w = 0.03 euros
1 día = 300w x 24 horas = 0.72 euros
1 mes = 0.72 euros x 30 días = 21.60
Periodo de facturación (2 meses) = 43.20 euros

A esto hay que sumarle, por lo pronto, el IVA correspondiente, lo que nos pone el gasto en los 50.11 euros cada dos meses, lo que no está nada mal ¿verdad? Es decir, que del total de nuestra factura, 50.11 euros corresponderían exclusivamente a tener el ordenador encendido todo el día.

Y además, estos consumos se disparan cuando utilizamos gráficas de gama alta, ejecutamos programas con grandes requerimientos de CPU (sobre todo, juegos de última generación), hacemos un uso intenso de la regrabadora y/o de la impresora, utilizamos monitores de pantalla grande (a partir de las 20'' el consumo de una pantalla sube bastante), etc.

Este consumo lo podemos reducir de varias formas. Vamos a ver algunas de las más efectivas:

Al comprar el ordenador

Las medidas de ahorro energético comienzan en la compra del ordenador. Está claro que a mayor potencia mayor velocidad, pero también mayor consumo, por lo que es muy importante que compremos realmente el tipo de ordenador que vamos a necesitar, lo que de paso nos va a suponer un ahorro en la compra.

Es cierto que un ordenador muy potente solo va a tener el máximo consumo cuando lo llevemos a sus prestaciones más altas, pero hay elementos que van a mantener un consumo por encima de la media.

Como ya he dicho, los fabricantes se han marcado el objetivo de reducir el consumo de los componentes, y ya es normal encontrar procesadores bastante potentes con un consumo de 45 watios, frente a los 90 o 100 que un procesador de esa potencia consumía hace unos meses.

Las placas base actuales también han bajado su consumo, e incluso hay en el mercado placas base con consumos realmente bajos, sin que esto suponga una disminución en sus prestaciones. Es importante comprobar que la placa base incorpore sistemas de ahorro de energía

La memoria es algo que en términos absolutos ha bajado mucho de precio, lo que hace que sea más o menos normal montar 4GB de RAM, pero esto significa un aumento en el consumo. Si no vamos a necesitar esos 4GB de RAM (y realmente rara vez se necesitan) es preferible quedarnos en la barrera de los 2GB.

Las unidades de almacenamiento masivo (los discos duros) son grandes consumidores. La diferencia de consumo entre un disco de 250GB y otro de 500GB es prácticamente nula, pero dos discos de 250GB consumen exactamente el doble que uno de 500GB. Esto quiere decir que a efectos de consumo es preferible instalar un disco de gran capacidad en vez de dos discos de media capacidad. A este respecto también hay ya en el mercado discos duros con sistemas de ahorro de energía, como es el caso de los Seagate Barracuda ES.2, que incorporan el nuevo gestor de ahorro de energía PowerTrim.

Los monitores actuales tienen unos consumos bajos, pero, como ya hemos dicho, el consumo, a partir de las 19'' / 20'' sube bastante, llegando incluso a duplicarse. Es posible que nos guste (y tengamos suficiente sitio para ponerlo) una pantalla bien grande, pero si miramos el tema desde el punto del ahorro, es preferible adecuar el tamaño del monitor a nuestras necesidades reales.

He dejado para lo último el tema de las tarjetas gráficas. Y esto ha sido así porque en la actualidad son las grandes consumidoras dentro de un ordenador, llegando a veces a suponer su consumo entre el 25% y el 35% del total del consumo total del ordenador (y eso sin contar sistemas SLI o CrossFire, que, evidentemente, multiplican por 2 este consumo). Esto hace que debamos calibrar muy bien la gráfica que realmente necesitamos, en función del uso que le vamos a dar al ordenador. Si no vamos a utilizar habitualmente juegos con unos requerimientos muy altos de GPU realmente no necesitamos para nada una gráfica de gama alta, que si bien nos da unas prestaciones en algunos casos alucinantes, también puede llegar a ser alucinante su consumo de energía.

El fabricante nVidia ha desarrollado, pensando mantener un equilibrio entre consumo y altas prestaciones, el sistema HybridPower, que consiste en lo siguiente:

Por un lado tenemos una serie de gráficas con GPU de una de gran potencia y por otro una placa base con GPU GeForce, y compatible con HybridPower. Pues bien, de forma automática, el sistema cambia de una GPU a otra en función de los requerimientos gráficos de las aplicaciones que se estén utilizando. Esto en definitiva da como resultado que cuando no necesitemos una gráfica de gran potencia, el sistema va a utilizar la gráfica de la placa base, reduciendo notablemente tanto el sonido como, y sobre todo, el consumo.

Por su parte, AMD ha desarrollado el sistema ATI PowerPlay, que adapta las prestaciones y el consumo de la GPU a las necesidades gráficas de las aplicaciones en uso.

Estas dos tecnologías están disponibles de momento en Tarjetas gráficas de gama alta, que son las que tienen un mayor consumo de energía.

Medidas a adoptar en nuestro ordenador

Lo anteriormente expuesto nos sirve cuando nos planteamos la compra de un ordenador, pero si ya lo tenemos, o incluso despues de la compra de un ordenador nuevo, ya con medidas de ahorro energético importantes, ajustado para un bajo consumo, hay una serie de medidas que podemos tomar para reducir al mínimo posible dicho consumo. Vamos a ver unas cuantas de esas medidas:

- Si el procesador y la placa base de nuestro equipo tienen algún sistema de ahorro de energía, como Enhanced Speedstep (Intel) o PowerNow! (AMD) debemos activarlos. Estos sistemas adecúan el rendimiento de la CPU, y por lo tanto, el consumo, a la carga de trabajo que deben soportar, haciendo incluso que en procesadores de múltiples núcleos, éstos funcionan a velocidades diferentes. Si lo pensamos bien, es inútil y, además, un desperdicio de energía, tener un procesador con dos núcleos trabajando a 3GHz cada uno... para estar navegando por Internet, escuchando música o escribiendo un trabajo en un procesador de texto, por ejemplo.

- Hacer una buena configuración del Gestor de energía del sistema operativo es muy importante, y va a contribuir a reducir el consumo. Debemos encontrar el punto justo que se adapte a nuestras necesidades.

A este respecto hay una cuestión que debemos tener en cuenta. Un salvapantallas es muy bonito, pero en términos de ahorro de energía es algo completamente inútil. El monitor tiene exactamente el mismo consumo visionando una aplicación, el escritorio o un salvapantallas, y en cuanto al resto del sistema, dependiendo del salvapantallas, el consumo puede ser incluso mayor que si estamos visionando el escritorio. Si hablamos de ahorro de energía es mucho mejor que el monitor pase a inactividad pasado un tiempo prudencial, que ya depende de nosotros determinar cual puede ser.

- Si no vamos a utilizar el ordenador durante un periodo medio de tiempo (hasta unas 4 horas), es preferible hibernar que apagar, ya que uno de los procesos en los que se produce un pico importante de consumo en el ordenador es precisamente el de puesta en marcha del equipo. En este periodo se produce una alta actividad de la mayoría de los componentes, con el agravante de que, en términos de productividad, es un consumo totalmente desperdiciado, comparable al combustible que se gasta al arrancar un vehículo.

- Si tenemos una tarifa eléctrica por tramos (es decir, que pagamos un precio diferente dependiendo del horario) debemos ajustar los procesos de alto consumo, como copias de seguridad y procesos de mantenimiento del ordenador, a los horarios de costo inferior. Esto, en téminos de consumo, es indiferente, pero no lo es en términos de costo de energía.

- Si disponemos de otros medios, podemos evitar utilizar el ordenador para tareas que se puedan realizar en estos otros. En términos de consumo de energía es muchísimo más barato escuchar un CD en un equipo de música o ver un DVD en la TV que hacerlo en el ordenador.

- Evitar, salvo que sea imprescindible, mantener el ordenador encendido todo el día. Incluso si estamos efectuando alguna descarga, seguro que podemos compaginar ésta con otro uso del ordenador.

Estas medidas no solo son importantes en ordenadores potentes, sino que casi son más importantes en ordenadores con unos años de antigüedad, ya que, si bien sus prestaciones no son tan altas como las de un ordenador de última generación, sus consumos son incluso superiores en determinadas circunstancias.

Otras medidas que podemos tomar para reducir el consumo

Además de las ya citadas, hay otras medidas que podemos tomar, y que son las siguientes:

- Apagar el ordenador cuando no lo utilicemos: Si vamos a estar sin utilizar el ordenador por un periodo de tiempo superior a las 4 horas, lo mejor es apagarlo.

Pero apagarlo, en términos de ahorro de energía, y para periodos mayores de tiempo, no es Inicio - Apagar, es desconectar de la corriente, ya que incluso apagado tiene un consumo. Esto es especialmente importante cuando vamos a tener el ordenador apagado durante un periodo largo de tiempo (durante la noche, cuando estamos fuera de casa, etc.). Hay que tener en cuenta que un ordenador apagado (aunque conectado a la red eléctrica) tiene un consumo de entre 6 y 10 watios a la hora, lo que es bastante.

- Apagar el monitor aunque vayamos a dejar el ordenador encendido: Un monitor en Stand By tiene un consumo mínimo de 2 watios. Eso no es nada... si no fuera por que hay que multiplicarlo por las horas que lo tengamos en este estado. Para que se hagan una idea, un monitor en Stand By durante un mes tiene un consumo de 1.440 watios (lo que supone unos 17 céntimos).

Esto mismo es aplicable a la impresora (con un consumo medio en Stand By de 5 watios) y a los altavoces (con un consumo aproximado de 2 watios aún sin utilizarlos).

El tema del consumo de los electrodomésticos en Stand By es tan preocupante que algunos países como el Reino Unido se ha planteado prohibir la venta de aparatos con este dispositivo, obligando a apagarlos totalmente.

- Utilizar regletas de enchufes con interruptor: Lo mejor de utilizar regletas de enchufes con interruptor, es que nos permiten desconectar tanto el ordenador como los periféricos cuando no los vayamos a utilizar por un periodo importante de tiempo. Si sumamos los datos de consumo que arriba se citan, dejando el ordenador solo apagado y el resto de componentes en Stand By tenemos un consumo aproximado de 17 watios a la hora. Esto, con un uso de 8 horas diarias del ordenador (es decir, 16 horas de inactividad), supone un gasto mensual de 8.160 watios (8.16Kw), o lo que es lo mismo, casi un euro tirado. El uso de este tipo de regletas nos va a proteger además de posibles subidas de tensión durante estas horas.

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